Propuestas que se adaptan a todos los bolsillos y que son muy fáciles de combinar en el día a día

Después de años en los que las monturas gruesas y los diseños llamativos eran tendencia en gafas de sol polarizadas y de ver, la balanza se inclina ahora hacia la ligereza, la comodidad y la sutileza. La discreción se ha convertido en el nuevo símbolo de elegancia, y las gafas sin montura son el mejor ejemplo de ello, ya que representan a la perfección esa búsqueda de equilibrio entre funcionalidad y estilo. Apenas perceptibles, parecen flotar sobre el rostro y aportan un aire sutil, sofisticado y sorprendentemente versátil.

No hay artificios ni elementos que distraigan: solo cristal, precisión y tecnología. Su estructura ultraligera reduce la presión en el puente nasal y las varillas son tan finas y flexibles que te olvidarás de que están ahí. Sin duda, se trata de un complemento que no roba protagonismo al rostro, sino que lo realza y lo enmarca con naturalidad y elegancia.

Por eso, en EL PAÍS Escaparate hemos seleccionado una cuidada colección de gafas sin montura. Los diseños son variados, adaptados a todos los bolsillos y muy fáciles de combinar en el día a día. ¡Descúbrelos!

La estructura es muy liviana, por lo que no sentirás ningún tipo de presión al utilizarlas. Las lentes están fabricadas en resina de ultra alta definición, las patillas curvas de titanio están disponibles en ocho colores distintos y se puede elegir entre estas dioptrías: +1.0, +1.5, +2.0, +2.5, +3.0, +3.5.