La isla caribeña ha declarado la evacuación de poblaciones vulnerables y la apertura de más de 800 refugios a solo horas de que toque tierra la que se perfila a ser la mayor tormenta en la historia del país

Las nubes ya cubren la isla de Jamaica entera y los vientos arrecian, pero la tormenta, oficialmente, no ha llegado. El huracán Melissa, de categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, la máxima posible, se ha ido fortaleciendo a lo largo del fin de semana mientras se mueve lentamente hacia el noreste por encima de las aguas cálidas del Mar Caribe, y se espera que todavía gane más fuerza en las próximas 24 horas. Con vientos sostenidos de 280 kilómetros por hora, el ciclón es ya el más potente del mundo este año, y está entre los 10 más fuertes de los que se tienen registro históricamente. Se espera que toque tierra entre la noche del lunes y la madrugada de este martes, con el ojo proyectado a pasar a unos 100 kilómetros al oeste de la capital Kingston. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) ha advertido de que “el potencial de lluvia es extremo” y que “dada la lentitud de la tormenta, va a crear un evento catastrófico en Jamaica”.

El Gobierno jamaicano ha ordenado la evacuación de poblaciones vulnerables en Kingston, así como en varias otras partes del territorio, que ha sido declarado en “amenaza” por completo. “Insto a todos los jamaicanos a que se preparen, permanezcan en sus casas durante la tormenta y cumplan con las órdenes de evacuación. Cuiden de sus vecinos, especialmente de los ancianos y las personas vulnerables, y sigan rezando por la seguridad de nuestra nación. Superaremos esta tormenta y nos reconstruiremos con más fuerza”, ha dicho el primer ministro, Andrew Holness, en una publicación en X este lunes.