Un informe de ONU Mujeres advierte de que la falta de financiación pone en riesgo los servicios esenciales para las supervivientes y amenaza décadas de avances en igualdad de género
Cientos de organizaciones feministas que sostienen los cimientos de la lucha contra la violencia hacia las mujeres y las niñas se encuentran en estado crítico por los recortes en la Ayuda Oficial al Desarrollo. Esta es la principal conclusión del informe de ONU Mujeres, En riesgo y sin financiación suficiente, publicado este lunes, que revela un panorama devastador: una de cada tres organizaciones ha tenido que suspender o cerrar programas, mientras que el 78% afirma haber reducido el acceso a servicios esenciales para las supervivientes. Además, más del 40% ha cerrado refugios para víctimas de violencia machista, ha recortado la asistencia jurídica o el apoyo psicosocial y ha disminuido los proyectos de prevención. Y mientras las organizaciones feministas se debilitan, los movimientos machistas se fortalecen, en un contexto de retrocesos y reacciones violentas contra la igualdad de género.
El estudio, basado en una encuesta a 428 organizaciones de derechos de las mujeres y de la sociedad civil en 80 países, concluye que la reducción de fondos no es simplemente un efecto colateral de crisis económicas, sino “una decisión política” que refleja la relegación de la igualdad de género a un segundo plano. “Pero con todos estos recortes y reducciones de fondos, los logros alcanzados hasta ahora corren el riesgo de perderse”, advierte una de las participantes en la encuesta procedente del sur de África. “La violencia sigue aumentando a niveles alarmantes, pero la cuestión ha dejado de ser una prioridad”, añade.






