Victoria Lysenko acaba de abrir en el barrio barcelonés de El Raval una continuación del Victoria Museum de la capital ucrania, dedicado a la indumentaria de aquella época. “Quería crear un proyecto con vocación social en el que hubiera belleza”, asegura la fundadora

A finales del siglo XIX, un abanico podía decir mucho de la mujer que lo llevaba. Algunos eran auténticas obras de arte, como los de origen chino. El varillaje solía ser de madera noble decorada con ornamentos florales y en el paisaje —normalmente de papel de gran calidad— se dibujaban a mano diferentes escenas imperiales. Cuantos más personajes aparecían en dichas escenas,

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banicos-para-princesas-y-turistas.html" data-link-track-dtm="">más lujoso se consideraba el abanico. La razón era una cuestión de números: los rostros de dichos personajes estaban hechos con aplicaciones de marfil y sus minúsculas ropas, confeccionadas con tejidos suntuosos. “Un museo victoriano no puede llamarse así si no tiene uno de estos abanicos”, afirma la empresaria ucrania Victora Lysenko (Kiev, 55 años) con una sonrisa.

Lysenko no solo posee uno de estos abanicos, también es la fundadora del Victoria Museum, un museo en Kiev de indumentaria histórica que acaba de abrir sus puertas en Barcelona y que se centra en un periodo muy concreto: desde 1860 hasta las puertas de la Primera Guerra Mundial. “El estilo victoriano no son solo vestidos y objetos. Es un espejo de la sociedad del siglo XIX, de sus aspiraciones e ilusiones, y también de las mujeres que cambiaban junto con la época”, añade.