La actriz, que en la ficción que protagonizó junto a Sarah Jessica Parker pasó esta etapa de la vida entre pastillas y vitaminas para “engañar al cuerpo”, se ha propuesto concienciar y ayudar a entender los síntomas

“Estoy liderando mi viaje por el laberinto de la menopausia con mis vitaminas, mis parches de melatonina para dormir y mis cremas de estrógenos y progesterona. Engaño a mi cuerpo para que piense que es más joven”. Esta receta para sobrevivir —podría decirse que para sortear— a una de las etapas más complicadas en la salud femenina es de la inolvidable Samantha Jones, la más mayor del cuarteto de mujeres protagonistas de la serie Sexo en Nueva York, interpretada por la actriz Kim Cattrall (Liverpool, 69 años) que, en la actualidad, es una de las voces que se animan concienciar sobre la menopausia.

Habrá quien recuerde los momentos más divertidos que Cattrall regaló a los espectadores en la ficción, como su particular forma de afrontar el paso de los años. Siempre en clave de comedia —que era la clave principal de la relaciones públicas en la serie—, Jones trató el tema de la vejez, a veces desde el enfado y el autoengaño (nadie puede hacerle trampas al cuerpo) y, otras, dándole la vuelta para demostrar que esta no arruinaría su vida ni sus relaciones sexuales, más bien al contrario: “Tengo 52 años y voy a lucir este vestido”, le dice indignada a la dependienta de una tienda de ropa en una de sus frases más recordadas.