Este difusor te permite diseñar un espacio confortable, proporciona un aroma agradable en el ambiente y aumenta la humedad del aire para mitigar la piel seca

En otoño, con los días cada vez más cortos y la presencia habitual de mal tiempo, a todos nos apetece tener un espacio acogedor en nuestros hogares donde poder escondernos de esas tardes tristes, oscuras y lluviosas. O, al menos, así lo hacen en Dinamarca, acostumbrados a un clima frío y húmedo que les obliga a permanecer muchas horas en sus casas, pero conocido como uno de los países más felices del mundo.

En un lugar donde al sol le cuesta quedarse, deben buscar la forma de sentirse a gusto en sus hogares. Y la tienen. Se llama hygge y es un ritual que consiste en crear un rincón acogedor donde poder refugiarte del mal tiempo para poder pasar las horas en un ambiente confortable y cálido.

En España ha costado, pero parece que por fin el calor se va marchando para dejar paso a temperaturas más bajas, por lo que ha llegado el momento de seguir el ejemplo de los países nórdicos. Hoy en EL PAÍS Escaparate te presentamos el difusor de aromas en forma de chimenea Holwim, que es justo lo que necesitas para iniciarte en este ritual.

Tiene una capacidad de 150ml y puedes darle diferentes usos simplemente echándole de 3 a 5 gotas de aceite esencial; desde impregnar la habitación con una fragancia agradable, hasta aumentar la humedad o crear una atmosfera acogedora con el efecto de luz cálida.