Dvorkóvich, presidente de la Federación Internacional, asegura que advirtió al excampeón Krámnik sobre el peligro de sus acusaciones

Una multitud de ajedrecistas, encabezados por el número uno, el noruego Magnus Carlsen, conecta la repentina muerte (el lunes, a los 29 años) del gran maestro y comentarista estadounidense Daniel Naroditsky con las machaconas difamaciones desde 2024 del ruso Vladímir Krámnik, excampeón del mundo, quien, por el contrario, la atribuye a una conspiración. Arkady Dvorkóvich, también ruso, presidente de la Federación Internacional (FIDE, con 201 países miembros), asegura que advirtió a Krámnik del peligro y ha presentado el caso en la comisión de Ética. Tras el funeral, este miércoles, la familia se mantiene en silencio sobre los detalles del fallecimiento.

Carlsen, quien todavía no ha pedido perdón en público por sus difamaciones de 2022 contra otro estadounidense, Hans Niemann, que terminaron en un acuerdo extrajudicial entre ambos, dijo esto el martes en directo: “Cuando Krámnik empezó a perseguirlo tan duramente, le dije a Naroditsky que sentía mucho lo que estaba sufriendo, y que le apoyaba. Quizá debería haber hecho eso en público también (…). La manera en que Krámnik lo acosó fue horrible”.