Un hombre ha fallecido en Torremolinos después de dispararse en la cabeza cuando la comitiva judicial le avisó de que debía abandonar la vivienda en la que residía

Recibió a la comitiva judicial, pero pidió unos minutos antes de salir de casa, ubicada en Torremolinos (Málaga, 70.933 habitantes). Se los concedieron. Y, de repente, se escuchó un disparo. Los policías que acompañaban a los funcionarios se adentraron en el piso y encontraron al alemán Albert B., de 83 años, tumbado en la cama. Se acababa de dar un tiro en la cabeza con un arma de su propiedad para evitar ser desahuciado. Poco después de su ingreso en el Hospital Universitario de Málaga, falleció. Una deuda de 2.685 euros deriv...

ó en una subasta que le había dejado sin su vivienda en el año 2022, aunque hasta el momento se había negado a abandonar. Fuentes del Ayuntamiento de Torremolinos aseguran que el hombre, que había enviudado este año, no había comunicado su situación ni solicitado ayuda a los Servicios Sociales.

Nadie esperaba el final de este desahucio, uno de los más de 700 que se han ejecutado en la provincia de Málaga en los primeros seis meses de 2025 según los datos del Consejo General del Poder Judicial, que también reflejan que solo en Torremolinos hubo casi 200 durante 2024. “Mientras no haya una legislación real que regule tanto el precio de la vivienda alquiler como que impida que pueda seguir siendo un bien de mercado, estos casos dramáticos van a ser cada vez más habituales”, han lamentado desde el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Málaga, desde donde exigen al gobierno “que la prohibición de los desahucios que teóricamente está vigente se aplique de verdad”. “Mientras eso no pase, el Gobierno es tan responsable de la situación como el que más”, insisten.