El presidente interino de Perú afirma que el Gobierno pasará “de la defensiva a la ofensiva en la lucha contra el crimen”. El decreto autoriza a las Fuerzas Armadas a actuar contra los manifestantes

Con un brevísimo mensaje a la nación, el presidente de transición de Perú, José Jerí anunció la noche de este martes el comienzo de un estado de emergencia para Lima y Callao, una de las ciudades más pobladas del país después de la capital, frente al desborde de la criminalidad. La medida se conocía desde la semana pasada, pero faltaba la oficialización. “Las guerras se ganan con acciones, no con palabras”, zanjó el mandatario. “A diferencia de otras ocasiones no puede ser simplemente una declaratoria etérea, subjetiva, que no sirva al ciudadano común”, había adelantado la semana pasada el primer ministro, Ernesto Álvarez. Pero el discurso de Jerí, de apenas unos minutos, ha dejado más de una pregunta flotando en el aire. Cuando la ciudadanía esperaba escuchar de su propia boca un paquete de medidas concretas, el sucesor de Dina Boluarte optó por lanzar frases llamativas sin dar mayores explicaciones.

“La delincuencia ha crecido de manera desmesurada en los últimos años, causando un enorme dolor en miles de familias y perjudicando, además, el progreso del país, pero esto se acabó. Hoy empezamos a cambiar la historia en la lucha contra la inseguridad en el Perú”, dijo Jerí desde Palacio, en compañía de sus ministros. Mencionó que el estado de emergencia entra en vigor a la medianoche de este miércoles y regirá durante 30 días, en Lima Metropolitana y Callao, bajo un nuevo enfoque: “Pasamos de la defensiva a la ofensiva en la lucha contra el crimen, una lucha que nos permitirá recuperar la paz, la tranquilidad y la confianza de millones de peruano”.