El país centroamericano asegura que tratado incluye “restricciones respecto a nacionalidades, un límite anual al número total de personas transferidas, así como la consideración de antecedentes penales y habilidades profesionales”

Los solicitantes de asilo en Estados Unidos podrán ser transferidos a Belice para aguardar ahí el resultado de su solicitud, como parte de un acuerdo de “tercer país seguro” entre la nación centroamericana y el Gobierno estadounidense firmado este lunes. El acuerdo es el último de una serie de convenios de este tipo con que la Administración de Donald Trump ha buscado limitar al máximo las solicitudes de asilo en Estados Unidos, como parte de su agresiva cruzada antiinmigrante.

El acuerdo tendrá una duración inicial de dos años, indicó el ministro de Relaciones Exteriores de Belice, Francis Fonseca. El ministro aseguró la semana pasada que Belice decidirá quién puede ser transferido a ese país, y que el acuerdo incluye “restricciones respecto a nacionalidades, un límite anual al número total de personas transferidas, así como la consideración de antecedentes penales y habilidades profesionales”, sin ofrecer detalles.

Los acuerdos de “tercer país seguro” son convenios entre países para tramitar las solicitudes de asilo, que exigen que los solicitantes pidan protección en el primer país al que llegan. Los acuerdos restringen las solicitudes de asilo en la frontera y pueden resultar en que el solicitante sea devuelto al otro país para que prosiga allí su proceso. Como parte de los acuerdos, miles de migrantes que buscaban pedir asilo en Estados Unidos se han quedado varados y en el limbo en países desconocidos, donde no hablan el idioma ni tienen ningún vínculo. Los abogados y defensores de los inmigrantes sostienen que la práctica pone a estas personas que buscaban refugio huyendo de sus países de origen en una situación de riesgo mayor.