La historia del cofundador de la megabanda, preso en Bogotá desde junio de 2024, revela cómo convirtió a Colombia en centro operativo y refugio financiero

El nombre de Larry Amaury Álvarez Núñez, conocido como Larry Changa, cada vez resuena más en Colombia. El venezolano de 47 años, nacido en Maracay, estado de Aragua, es uno de los fundadores del Tren de Aragua, la megabanda transnacional que ha expandido sus acciones criminales hasta Europa. Uno de los criminales más buscados de Latinoamérica, quien permanece recluido en la cárcel La Picota de Bogotá desde junio de 2024, le hizo una inusual propuesta al Gobierno Petro para entrar a la política de paz total. Aunque el Ejecutivo se negó horas después, quedaron a la vista sus intentos por evadir una inminente extradición a Chile al presentarse como un actor con capacidad de negociación política.

El ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, fue quien rechazó la iniciativa. “No vamos a permitir que, so pretexto de participar en procesos de paz, los grupos delincuenciales se burlen de la justicia internacional para buscar la impunidad de sus crímenes”. La advertencia no es menor. El Tren de Aragua tiene presencia confirmada en 11 países —desde Chile y Colombia hasta España, Italia y Portugal— y es investigada por Europol por delitos de trata de personas y lavado de activos en territorio europeo.