Jorge Moreira da Silva explica que la reconstrucción de la Franja es un reto inimaginable, en un territorio sin comida, ni agua potable y con 50 millones de toneladas de escombros por retirar

Jorge Moreira da Silva, director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), celebra, con alivio, la noticia del alto el fuego en Gaza, pero está ya inmerso en la fase siguiente de la gestión de la crisis: hacer entrar la cantidad suficiente de combustible y tiendas de campaña, reparar las tuberías de agua, gestionar la recogida de basuras...

“Es algo inimaginable. Estamos frente a una reconstrucción que nos va a costar 50.000 millones de dólares [42.905 millones de euros]. Tenemos que gestionar, por ejemplo, 50 millones de toneladas de escombros”, explica, en una entrevista con este periódico en Bruselas, al margen de la reunión de Global Gateway, una iniciativa europea lanzada en 2021 para fomentar el desarrollo de infraestructuras en el Sur Global.

La UNOPS suministra infraestructuras y gestiona proyectos sostenibles para ayudar a las personas a mejorar sus condiciones de vida. Para este responsable portugués, todo eso, hoy en día, no se puede hacer sin el sector privado y confiando únicamente la solidaridad mundial. “La idea es la interdependencia. Lo que no invertimos en desarrollo lo pagamos mucho más caro en crisis humanitarias y en crisis de refugiados”, afirma.