Las autoridades quieren evitar que el encuentro de la Europa League contra el Aston Villa en Birmingham derive en disturbios, como ocurrió hace un año en Amsterdam
El trágico atentado terrorista de la sinagoga de Mánchester, a principios de octubre, ha elevado las sospechas de acusaciones y antisemitismo contra cualquier decisión que afecte a la comunidad judía en el Reino Unido. La decisión del Grupo de Asesoría en Seguridad (un ente local que evalúa los riesgos de posibles eventos) de recomendar que se impida a los aficionados israelíes del Maccabi Tel Aviv viajar a Birmingham el 6 de noviembre, para disputar un partido de la Europa League contra el club Aston Villa, ha provocado un agrio debate político.
La Policía de West Midlands ha respaldado de modo firme esa recomendación, al manejar información confidencial que sugería una posible repetición en la ciudad de los disturbios y enfrentamientos que se produjeron hace un año en Ámsterdam, durante el encuentro entre el Maccabi Tel Aviv y el Ajax. Más de sesenta personas acabaron arrestadas entonces, cuando grupos propalestinos se enfrentaron a los aficionados israelíes, en una “combinación tóxica de antisemitismo, hooliganismo y rabia”, según describieron entonces las autoridades locales holandesas.











