A la espera de que se celebre el juicio por “insultar” con sus obras “el honor de héroes y mártires”, su mujer denuncia: “El arte no es un delito”

El 26 de agosto de 2024, a primera hora, el artista Gao Zhen se dio cuenta al despertarse de que no había luz en casa. Poco después, un conocido avisó a su mujer de que había visto mucha policía por la zona. Algo raro sucedía. Residentes en Nueva York, la pareja y su hijo de entonces seis años se encontraban de visita en China. Gao ―uno de los Hermanos Gao, dupla artística conocida por sus obras satíricas sobre la Revolución Cultural china― y su esposa, Yaliang Zhao,...

habían sido advertidos por amigos de que corrían riesgos por viajar a su país de origen. La madre de Yaliang iba a ser operada de cáncer; sería solo una breve estancia. Se alojaron en el estudio de los hermanos en un edificio de ladrillo visto en el distrito de Sanhe, en la provincia de Hebei, cerca de Pekín, donde la luz, esa mañana, había dejado de funcionar. Tras una llamada, lograron que un técnico viniera a echar un vistazo. Cuando el operario entró en el estudio, unos 30 policías siguieron sus pasos: venían a llevarse a Gao.

El artista, de 69 años, lleva desde entonces preso en el Centro de Detención de Sanhe. Está acusado de “insultar, difamar o infringir” con sus obras “la reputación y el honor de héroes y mártires”, un delito penado con hasta tres años de cárcel. Fue la otra pata de la pareja artística, su hermano Gao Qiang, que vive en Estados Unidos, quien denunció su detención poco después. El juicio aún no tiene fecha, aunque el abogado ha explicado a la familia que podría llegar tras la próxima sesión plenaria del Partido Comunista, una de las grandes citas políticas de China, que se celebra la semana que viene.