El nuevo modelo de DS Automobiles hereda el espíritu disruptor de la moda parisina para reinventar el arte de viajar: un coche de vocación artesanal y tecnología innovadora, diseñado para vestir y emocionar.

Dicen que la Alta Costura es el triunfo del saber hacer: cada detalle tiene una razón de ser, incluso la belleza, y la artesanía se revela como un arte. Aquí la grandeza es ley. Así lo exigen los estrictos criterios de la Féderation de la Haute Couture et de la Mode (FHCM), que solo admite aquellas maisons capaces de conjugar artesanía, diseño a medida y ejecución impecable. Hablamos de moda, pero, ¿podría un coche aspirar a este selecto club? No hay duda de que DS Automobiles ha conseguido trasladar ese exigente savoir-fare de la Alta Costura a su nuevo DS Nº4: un diseño exquisito, heredero del que fue el coche más bello de 2022 según el Festival Internacional del Automóvil, donde cada línea, cada textura, está confeccionada para emocionarnos.

Porque el universo de la moda y el motor están más ligados de lo que parece. No es casualidad que la marca francesa sea uno de los patrocinadores de París Fashion Week. La firma ha comprendido que un coche, al igual que un buen traje o el perfume que dejamos al pasar, forma parte de nuestro lenguaje personal; por eso sus modelos se mueven entre ese camino de quién somos y qué proyectamos. El interior del DS Nº4 parece construido sobre el cuerpo: desde la materialidad de cada elemento a sus tecnologías de última generación, toda su arquitectura gira alrededor del conductor para potenciar su comodidad y seguridad. Por otro lado, su impactante exterior es la esencia del je ne sais quoi francés: un coche de proporciones generosas, con una parrilla de gran tamaño y una firma luminosa distintiva, capaz de conjugar deportividad, elegancia y carisma.