La Comunidad de Madrid ha elegido unas pruebas que considera inferiores para su programa de detección precoz del cáncer de cuello uterino
La Comunidad de Madrid va a implantar un nuevo programa masivo de detección precoz del cáncer de cuello uterino, uno de los más frecuentes, con la oferta de tests más barata de cinco posibles. En principio esto parece la mejor opción para las arcas públicas, pero lo llamativo es que los propios expertos de la Consejería de Sanidad consideraron durante el proceso de compra que esa opción era técnicamente inferior debido a la menor cantidad de información que ofrece el test o al riesgo de toma incorrecta cuando la recogida de la muestra ...
la hace la propia mujer y no un sanitario (una posibilidad que no descarta la Comunidad). El PSOE adelanta que pedirá explicaciones por vía parlamentaria sobre esta decisión, que ha sido posible porque el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso premiaba con 70 de los 100 puntos a la empresa con mejor oferta económica. Con todo, el tipo de test elegido por Madrid cuenta con el aval de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El contrato de suministro de los tests viene a cumplir con la promesa que hizo Ayuso el mes pasado en la Asamblea, cuando anunció que extendería los cribados para la detección precoz de varios tipos de cáncer, ente ellos el de cuello uterino. La idea del Ejecutivo autonómico es extender un piloto llamado Cervicam que fue iniciado en abril de 2023 en 20 centros de salud del área del Hospital Ramón y Cajal, en el este de la capital, y que abarca a las mujeres de 25 a 65 años que hayan tenido relaciones sexuales. Antes de esa fecha, estas pruebas solo se había hecho de modo oportunista, es decir, de manera aislada. Estos cribados detectan la presencia del Virus del Papiloma Humano (VPH), una infección de transmisión sexual que a menudo desaparece por sí sola, pero otras deviene en el cáncer de cuello uterino (cérvix).






