El equipo israelí, su verdugo en la pasada Eurocup, fue por delante durante los 40 minutos y se llevó un merecido triunfo (93-100)

El Valencia Basket cerró un día negro con una derrota, la segunda, en la Euroliga frente al Hapoel Tel Aviv, un rival que le tiene tomada la medida y que la temporada pasada le dejó sin la Eurocup. El equipo israelí aprovechó una oportunidad única: jugar en el Roig Arena sin 14.000 hinchas apoyando al conjunto de Pedro Martínez, que fue a remolque desde el primer minuto al último (93-100). Cuando salió la plantilla de Pedro Martínez a calentar, el ‘speaker’ anunció su `presencia. “¡Valencia Basket!”. No sonó ningún aplauso, claro. Baladas de Drake, Post Malone o Kendrick Lamar mecían, más que agitaban, a los jugadores antes del partido.

El Hapoel supo en todo momento cómo jugarle al Valencia, que se tiró toda la noche tratando de recortar la diferencia en el marcador. Pero en cuanto bajaban sus porcentajes o se relajaba mínimamente en defensa, el Hapoel, siempre por encima del 50% en tiros de dos y de tres, volvía a marcharse a diez puntos de distancia. Un arreón final del Valencia Basket, liderado por Omari Moore, le permitió arreglar la primera mitad y marcharse al descanso con cierta esperanza (47-49).