El auto se produce cinco días después de que la Casa Blanca emitiera las primeras notificaciones de bajas para más de 4.000 empleados federales
Donald Trump recibe otro revés judicial. Una jueza federal en San Francisco ha bloqueado, al menos por el momento, los planes del presidente estadounidense de despedir a decenas de miles de funcionarios durante el cierre parcial del Gobierno estadounidense provocado por el desacuerdo entre republicanos y demócratas por el gasto sanitario.
Trump ha amenazado a los demócratas con despedir a miles de trabajadores de la Administración federal si no dan su visto bueno a unos presupuestos presentados por la mayoría republicana ―que controla ambas cámaras― para el próximo año fiscal y que incluyen importantes recortes en la cobertura sanitaria para millones de personas.
Mientras que los presupuestos están en suspenso, el Gobierno federal se ha quedado sin fondos y desde hace dos semanas ha suspendido la mayor parte de sus operaciones no indispensables. Así que funciona solo a medio gas, con la mayoría de los servicios públicos, no esenciales, como seguridad o defensa, congelados.
La jueza de distrito de la corta federal de California Susan Illston ha admitido a trámite la solicitud de dos sindicatos que solicitaban el bloqueo de los despidos en una treintena de agencias federales.














