Con pantalla digital y funciones variadas, estos accesorios domésticos son muy prácticos y ayudan a que los alimentos queden siempre en su punto

Cocinar al horno proporciona varias ventajas: por ejemplo, los nutrientes se conservan mejor y el sabor de los alimentos se ve potenciado. La duda surge cuando no se está completamente seguro de qué temperatura tiene que alcanzar la comida para que quede en su justo punto y sea posible disfrutar de un delicioso plato, sobre todo, si vamos a preparar una carne y no queremos que quede seca o se cocine en exceso. Por suerte, existe un accesorio que resulta muy práctico para este tipo de situaciones y al que le podemos reservar fácilmente un hueco en la cocina: hablamos de los termómetros para el horno.

En el caso de los modelos digitales, que son los que hemos elegido para este artículo, su funcionamiento es bastante similar. Están provistos de una o dos sondas con un cable que se conecta al termómetro, de modo que al introducirlas en el alimento en cocción, la pantalla muestra la temperatura en tiempo real. Algunos modelos ofrecen funciones adicionales, como avisos o temporizador, para no tener que estar pendiente del horno constantemente.

Durante varias semanas he probado estos cuatro modelos cocinando distintas recetas, centrándome principalmente en carnes, puesto que son las que requieren un control de la temperatura más preciso para no quedar secas o poco hechas.