Sanidad prepara un plan junto a las autonomías para dar transparencia y trazabilidad a las demoras que ahora son “opacas”, en palabras de la ministra

Las listas de espera se usan a menudo para medir el desempeño de los sistemas sanitarios, pero ni son el único baremo ni permiten ver siempre una foto realista. De poco sirve que el tiempo de demora para una cirugía sea bajo, si las pruebas que conducen a ella se retrasan meses. Para la imagen completa sería necesaria toda la información. La mayoría de las comunidades autónomas publican las estadísticas de las pruebas diagnósticas (mamografías, radiografías, ecografías, análisis...), pero hay cinco que no lo hacen: Andalucía, Valencia, Baleares, Aragón y Navarra.

La falta de homogeneidad de los datos que remiten las comunidades, explican fuentes del Ministerio de Sanidad, impide que en los informes de listas de espera que publica cada seis meses se incluyan las pruebas diagnósticas, por lo que no existen indicadores nacionales y públicos para compararlas.

Esta opacidad provoca, por ejemplo, que sea imposible consultar la demora media para una mamografía en la sanidad pública andaluza, en el punto de mira tras los fallos en la notificación de los cribados, que han tenido a al menos 2.000 mujeres sin conocer sus resultados. En Andalucía se publicaban hasta 2019, cuando el gobierno del popular Juan Manuel Moreno Bonilla hizo un cambio en el sistema de información y las ocultó. Hasta hoy.