La primera foto del estado de salud en el mundo postpandémico revela altos niveles de muertes juveniles en Estados Unidos, Canadá y México “impulsadas por factores económicos, sociales y psicológicos”
La población mundial vive más que nunca. Según el último informe de la Carga Global de Enfermedades, que se ha publicado este domingo en la revista The Lancet, la esperanza de vida en el globo es 20 años más alta que a mediados del siglo pasado y se sitúa ya, de media, en los 76 años para mujeres y los 71 para los hombres —en los países ricos ambos superan los 80—. El riesgo de muerte cae en todo el planeta y, en general, las poblaciones gozan de mejor salud. Pero no todo son buenas nuevas. El informe también revela tareas pendientes y cristaliza algunos de los nuevos desafíos que afronta la humanidad, como el incremento de la carga de trastornos mentales o el aumento de la mortalidad en los adolescentes y adultos jóvenes de Norteamérica y América Latina, debido, principalmente al suicidio y al abuso de drogas y alcohol.
Esta macroinvestigación, que logra recopilar datos de más de 200 países para el año 2023, es la primera descripción global del estado de salud en el mundo postpandémico. Después de que la crisis sanitaria de la covid hiciese temblar los sistemas sanitarios de todo el planeta y distorsionase las estadísticas tradicionales, colocándose como la primera causa de muerte, las aguas —y las tendencias— han vuelto a su cauce. La esperanza de vida, que cayó durante la pandemia, se ha recuperado. Y la mortalidad, exacerbada por este episodio infeccioso, también se ha reducido. Los infartos y los ictus vuelven a encabezar las causas de muerte más frecuentes y la covid, por su parte, cae al vigésimo puesto de este ranking.







