El golfista vasco, lejos del liderato de Marco Penge, se da un baño de masas en Madrid
Hay un Open de España que se juega dentro del campo y otro que se juega fuera. En el primero hay un amo y señor llamado Marco Penge, el inglés que domina con 16 golpes bajo par, cuatro de ventaja sobre Joel Girrbach y cinco sobre Patrick Reed y Daniel Brown. Ángel Ayora y David Puig asoman como los mejores españoles con -8 por el -4 entregado por Jon Rahm y Luis Masaveu. Penge tiene una mano en el trofeo después de una soberbia tercera vuelta de -7 (ocho birdies y un bogey). En el otro Open, al otro lado de las cuerdas, hay un ganador sin discusión y es Jon Rahm.
Una multitud acompaña cada paso del golfista vasco en un sábado soleado en el Club de Campo Villa de Madrid. Jon se da otro baño de masas en el Open que busca conquistar por cuarta vez, un título que se le escurre y con él la posibilidad de su único trofeo del año. A la espera de conocer si disputará algún torneo más esta temporada, el palmarés individual está en blanco por primera vez en un curso completo desde que saltó a profesional en 2016. Siempre desde entonces ha conquistado al menos dos copas cada campaña y en 2025 la cuenta se ha quedado a cero. Rahm venció en la clasificación individual de LIV pese a no imponerse en ninguna cita, por las cinco que abrochó el chileno Joaquin Niemann, y también celebró la corona por equipos con sus compañeros de Legión XIII. Hace dos semanas fue una pieza clave en la gesta europea en la Ryder de Nueva York. Pero de manera sorprendente en su carrera no ha terminado el primero en ningún torneo este año.






