El presidente de Estados Unidos anuncia la liberación de los rehenes para “el lunes o el martes” en una reunión de su gabinete en la Casa Blanca
La reunión del Gobierno de Estados Unidos llevaba días convocada para este jueves a eso del final de la mañana (hora de Washington), pero el primer tema del orden del día —el acuerdo entre Israel y Hamás, conocido la víspera, sobre la primera fase del plan de paz de Donald Trump para Gaza— se coló a última hora. “Creo que será una paz duradera”, dijo Trump ante los miembros de su Gabinete. “Recuerden que he acabado con siete [guerras]”, añadió, solo un día antes de la concesión del premio Nobel de la Paz, que considera que le corresponde. “Esta es la octava”. En realidad, esas siete guerras a las que suele referirse el republicano son conflictos en los que, en su mayoría, su Administración jugó un papel menor y aún están sin resolver.
Trump presumió de su estrategia diplomática —que, tras meses de dar carta blanca al primer ministro Benjamín Netanyahu, cambió tras el ataque de Israel en Qatar, que enfureció a los regímenes suníes—, e insistió en que tiene planeado viajar a la zona, algo previsto para el domingo, según precisó horas después. Sí dijo, a la pregunta de una reportera, que le gustaría hablar ante el parlamento israelí (la Knesset). “Si me lo piden, lo haré, sería la primera vez para un presidente de EE UU”, precisó, para, a continuación, añadir que el Gobierno israelí se lo había sugerido.








