Pablo García del Carrizo, que tras la muerte de su madre agitó el debate en una carta al director de EL PAÍS, acoge el anuncio de Díaz de ampliar el permiso a diez días como una “buena noticia”

Yolanda Díaz ha anunciado este jueves su intención de ampliar el permiso por fallecimiento a diez días. Es un avance respecto a la normativa actual, que solo concede dos días de descanso por el fallecimiento del cónyuge, pareja de hecho o parientes hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad, ampliables a cuatro si es necesario un desplazamiento. “¿Es tiempo suficiente para pasar el duelo de perder a una madre?“, se preguntaba en una carta remitida al director de EL PAÍS en agosto Pablo García del Carrizo (Madrid, 41 años). Miles de personas empatizaron con el texto, que viralizó rápidamente en redes sociales. “La escribí para desahogarme. Vivimos en una sociedad donde se premia mucho estar operativo, ser eficaz, rentable, que no te deja espacio para estar triste”, reflexiona García del Carrizo este jueves en conversación telefónica.

La madre de García del Carrizo, Mariángeles Manglano, falleció el 18 de julio en Torrevieja (Alicante) cuando estaba de vacaciones con sus hermanas. “Muere de un día para otro. Ella tenía sus achaques, pero nada más allá de lo que puede tener una señora de 83 años”, relata el afectado. Recibió la noticia de madrugada, cuando él también estaba de vacaciones en Girona. “Cojo el coche y hago siete horas de trayecto. Durante ese viaje se lo comento a mis compañeros y recursos humanos me llama para darme el pésame”. Le explicaron que, al estar de vacaciones, según marca la ley, se solapaba el permiso con el descanso. “Tengo la suerte, entre comillas, de que no me incorporé hasta la semana siguiente, unos diez días después”, señala.