Benny Safdie convierte este ‘biopic’ sobre el ocaso del campeón de artes marciales mixtas Mark Kerr en un vehículo para el lucimiento de Dwayne Johnson ‘La Roca’

Es difícil acercarse hoy a una película sobre el mundo de las artes marciales mixtas y la liga UFC (siglas en inglés de Campeonato de Lucha Definitiva), sin pensar en la extraña relación que mantiene el actual Gobierno de Estados Unidos con este espectáculo deportivo. La UFC fue clave en el éxito en las últimas elecciones de Donald Trump, que ya ha anunciado un combate histórico de artes marciales mixtas en la Casa Blanca como parte de los fastos del 250º aniversario de la Declaración de Independencia, en julio de 2026. A Trump le fascina ese deporte, porque ahí convergen la fuerza bruta, el circo y los millones de dólares, tres de los pilares de su presidencia. Como aquel extravagante presi...

dente-luchador de la irreverente comedia de 2006 Idiocracy, Trump ha convertido la UFC en su bandera, y pretende convertir su universo de testosterona, sangre y oro en un negocio global bajo su mandato.

The Smashing Machine no es exactamente una operación de blanqueamiento de las artes marciales mixtas, aunque es imposible no sentir cierta incomodidad ante este drama en torno a la figura del campeón Mark Kerr, un pionero de estos combates antes de que se convirtieran en el fenómeno trumpista y millonario que es hoy. Benny Safdie, que dirige su primera película sin su hermano Josh, intenta evitar los lugares comunes del género, pero lo hace con un guion tan esquemático que es incapaz de esquivar los clichés.