Las autoridades israelíes mantienen desde hace dos décadas una zona de exclusión marítima que impide el acceso a un territorio, Gaza, que no les pertenece

Israel asaltó el miércoles los barcos de la flotilla Global Sumud en aguas internacionales, donde rige el derecho a la libre navegación. Fue, por tanto, una operación “completamente ilegal”, según coinciden dos juristas consultados por EL PAÍS y han denunciado este jueves los gobiernos de países como Qatar o Turquía. La Comisión Europea ha pedido a Israel que “respete el derecho internacional”, dando a entender que lo había vulnerado, aunque no ha llegado a condenar la operación. La ONU sostiene que con

" title="https://elpais.com/internacional/2025-10-01/israel-pone-fin-a-la-flotilla-con-ayuda-a-gaza-al-interceptar-los-barcos-de-la-mision-en-aguas-internacionales.html" data-link-track-dtm="">la interceptación de la flotilla, que transportaba ayuda humanitaria, el Gobierno de Benjamín Netanyahu amplía su “bloqueo ilegal de la Franja”.

Según la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar de 1982, todos los países ejercen su soberanía y jurisdicción en las 12 millas (22 kilómetros) de zona marítima adyacente a su costa (ampliable a 24 millas en ciertos aspectos). Más allá de ese límite, en el mar rige el derecho internacional y, con él, la libertad de navegación, explica Juan José Álvarez, catedrático de Derecho Internacional Privado de la Universidad del País Vasco y experto en derecho marítimo. El asalto a la flotilla se produjo en alta mar: a unas 70 millas (unos 130 kilómetros) de la costa. Lejos, por tanto, del territorio marítimo israelí.