Sevilla (EFE).- El fallo de información detectado en el programa de cribado de cáncer de mama ha obligado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a contactar desde este jueves «una a una» con 2.000 mujeres que cuentan con pruebas dudosas (no concluyentes), mientras que la asociación que representa a afectadas ha exigido depurar responsabilidades.Tras ese fallo en el programa para la detección precoz de la enfermedad, el SAS informará en el plazo de una semana a las mujeres a quienes se les detectó una «lesión probablemente benigna» -a diferencia de los diagnósticos negativos o positivos sí notificados- y volverán a ser llamadas para una nueva prueba.Todo ello teniendo en cuenta que, según ha admitido la Junta, en los casos en los que se detectaron ese tipo de «lesiones posiblemente benignas» las mujeres «pueden no haber sido informadas» de que su caso seguía un procedimiento clínico con supervisión médica.
Retrasos en la detección o tratamiento del cáncer de mama
Aunque la situación ha conllevado en algunos de los casos denunciados retrasos tanto en la detección como en el tratamiento del cáncer de mama, la Consejería de Salud ha indicado que el 98 % de los dudosos terminan siendo diagnosticados como benignos.La mejora en el protocolo del cribado, a través de llamada o cita y que pretende que las mujeres cuenten con toda la información «desde el primer momento», ha sido tratada en la reunión que ha encabezado esta mañana la consejera de Salud, Rocío Hernández, con la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama (Amama), colectivo que ha canalizado en los últimos días la situación de decenas de afectadas.











