A sus espléndidos 75 años, Ron Perlman sigue encarnado a intimidantes héroes de acción, pero, como demuestra en ‘Ya no quedan junglas’, hoy ya no necesita máscaras
La mirada intensa, la mandíbula pronunciada y en la frente dos arrugas por bandera. Es imposible apartar la mirada cuando estás cara a cara con Ron Perlman (Nueva York, 75 años). Por el respeto que inspira y por todo lo que recuerda: el actor lleva décadas interpretando a outsiders, matones o rudos héroes de acción, como el demonio justiciero de la saga Hellboy o el jorobado Salvatore de El nombre de la rosa. Y ahora vuelve con
O suscríbete para leer sin límites
om/suscripciones/elpaismas/2025-09-10/asiste-al-preestreno-de-ya-no-quedan-junglas.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/suscripciones/elpaismas/2025-09-10/asiste-al-preestreno-de-ya-no-quedan-junglas.html" data-link-track-dtm="">Ya no quedan junglas, de Luis Gabriel Beristáin, en el papel de Theo, un viejo soldado estadounidense afincado en San Sebastián que, al perder a su única amiga, acaba enzarzándose en una sangrienta historia de venganza.
Una película hecha para este experto en papeles enloquecidos. “Nos encantan las historias de venganza porque todos buscamos siempre una justicia inmediata que no existe en la realidad. Apoyamos a mi personaje porque son cosas que nos gustaría hacer nosotros”, reflexiona desde su casa de Los Ángeles. Habla con la mirada perdida. Su tono es grave y directo. Resulta convincente. Incluso intimidante. De pronto le interrumpen unos ladridos. Se levanta y por primera vez arrastra su metro ochenta fuera del salón. “¡Silencio!”, grita. Y terminan los ladridos. No hay quien se atreva a retomar la entrevista, pero contra todo pronóstico vuelve muerto de la risa. “Parece que ha funcionado, nunca me hacen caso”, bromea.






