El presidente francés recorrió a pie durante 30 minutos la ciudad a su salida de la sede de la ONU, saludando a transeúntes y tomándose fotos con ellos
Los habitantes de Nueva York recibieron una visita inesperada (y poco usual) este lunes por la noche, cuando el presidente francés, Emmanuel Macron, recorrió las calles de la ciudad. “Adivina qué pasó”, dijo en la llamada con su homólogo estadounidense, Donald Trump, a quien decidió llamar personalmente tras encontrarse bloqueado por la comitiva del republicano y ver cómo los policías le denegaban el paso.
En un vídeo publicado en redes sociales, se ve al mandatario francés negociando con las autoridades para le dejen cruzar la calle a la salida de su discurso en la sede de la ONU, en el que anunció que Francia reconoce al Estado Palestino. “Lo siento, señor presidente, lo siento mucho”, se defendió un agente policial. Después de varios intentos de negociación por parte de Macron para que las autoridades le dejaran pasar a él y su equipo, el presidente optó por llamar directamente a Trump, ya de camino al 80º aniversario de Naciones Unidas.
“Estoy esperando en la calle porque todo está parado por usted”, explicó el mandatario francés al republicano, en tono ligero, antes de añadir que le hubiese gustado tratar la situación en Gaza con el inquilino de la Casa Blanca.










