El Congreso aprobó hace diez meses estudiar un cambio legislativo que ya existe en países como Bélgica, Holanda, Suiza y Suecia
Las víctimas de pederastia, representadas por Brave Movement (Somos valientes, movimientos para poner fin a la violencia sexual en la infancia) se han reunido este martes, con tres de sus representantes, en las puertas del Congreso para reclamar que el Gobierno “deje de paralizar” la ley sobre imprescriptibilidad de los delitos sexuales a menores.
Lo que piden Miguel Hurtado —el primer denunciante del caso Montserrat― acompañado por Matthew McVarish (miembro del Comité de Lanzarote, el que monitoriza la aplicación del homónimo tratado contra el Abuso Sexual Infantil) y Mie Kohiyama (miembro del Comité estatal de supervivientes de abusos sexuales infantiles francés) ha sido refrendado por el Parlamento europeo el pasado mes de junio. Se votó a favor de que la propuesta de reforma de la Directiva europea 2011/93 incluya la imprescriptibilidad penal y civil en los supuestos de agresiones sexuales contra menores. El texto contó con la aprobación casi mayoritaria de la delegación de europarlamentarios españoles, solo VOX y Se acabó la fiesta se abstuvieron. El texto final de la ley dependerá del resultado de las negociaciones a tres bandas entre el Parlamento europeo, el Consejo Europeo compuesto por los estados miembros y la Comisión europea que comienzan este otoño.






