La vicepresidenta primera y candidata acusa a Moreno “de vivir de las rentas de los gobiernos socialistas”
Desde que fue elegida en primarias candidata del PSOE a la presidencia de la Junta y más tarde secretaria general, María Jesús Montero no deja de apelar a la unidad interna después de años de peleas muy intensas por el control del partido y, sobre todo, tras la pérdida del Gobierno de la Junta de Andalucía hace seis años y nueves meses. En este tiempo, el PSOE ha tenidos tres candidatos a la presidencia de la Junta y tres secretarios generales, ha perdido las últimas cuatro elecciones y no más allá de junio de 2026 testará su salud electoral que, según todas las encuestas publicadas, sigue siendo achacosa.
En este trabajo de insuflar ánimo a los suyos, de hacerles creer en una victoria que los sondeos no vaticinan, continúa Montero durante los fines de semana cuando termina su jornada semanal como vicepresidenta primera y ministra de Hacienda. En esta ocasión, con motivo de una reunión del comité director, el máximo órgano de decisión entre congresos, en San Juan del Puerto (Huelva), el pueblo natal de la vicesecretaria general, María Márquez. Solo asistió el 51% de sus integrantes (248 de un total de 478).






