La votación llega días antes del inicio de la Asamblea General de la ONU y meses después de que el elegido saliera de la Casa Blanca por el escándalo ‘Signalgate’

Mike Waltz, la primera y, hasta ahora, única baja del Ejecutivo de Donald Trump, donde se desempeñó como Consejero de Seguridad Nacional antes de su despido, cubrirá un puesto que lleva vacante ocho meses: el de embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas. El Senado de Washington confirmó su designación este viernes después de varios retrasos. Es el último miembro de Gabinete en ser nombrado, después del fiasco de la anterior candidata, la congresista por Nueva York Elise Stefanik.

Eso significa que Waltz ha sido designado (con 47 votos a favor, 43 en contra) justo a tiempo para la celebración de la Asamblea General de la ONU, que se celebrará la semana próxima en Nueva York. No está claro, con todo, si su nombramiento in extremis significa que intervendrá en la asamblea. Para ello, habría sido preciso una votación positiva al respecto, pero los demócratas del Senado se negaron a apoyar esa moción.

Trump relevó a Waltz en mayo de su puesto como principal asesor en política exterior como una represalia aplazada por su papel en el Signalgate, el escándalo surgido tras saberse que en un chat de altos cargos en la red social encriptada, estos intercambiaron textos confidenciales sobre los bombardeos a los rebeldes hutíes en Yemen el pasado mes de febrero. Más allá del riesgo de compartir información sensible para la seguridad nacional en una plataforma comercial de mensajería instantánea, se dio el hecho de que en ese grupo Waltz incluyó por error a un periodista de la revista The Atlantic; fue él, Jeffrey Goldberg, el que publicó la exclusiva sobre esos mensajes.