Madrid (EFE).- Una notable acumulación de gas fue la origen de la explosión del pasado sábado en un edificio del madrileño de Vallecas, donde fallecieron dos personas, una de ellas un hombre de 53 años de nacionalidad colombiana que estaba realizando obras de acondicionamiento en un sótano para convertirlo en vivienda.
Es la principal hipótesis que manejan los investigadores sobre las circunstancias de la explosión derivada de una concentración de gases en un habitáculo de unos 10 metros cuadrados situado en el sótano del número 3 de la calle Manuel Maroto de Madrid, donde debido a la detonación resultó dañado un bar y heridas 25 personas.
Ya vivían en él dos personas
Fuentes próximas a la investigación han señalado a EFE que, según los indicios recabados hasta ahora por la Policía Nacional, en esta estancia similar a un trastero o un almacén residían al menos el ciudadano colombiano de 53 años y su mujer, ya que se han hallado restos de una lavadora y un inodoro.
Este matrimonio tenía alquilado ese estancia, relevan las fuentes consultadas, que aseguran también que el hombre había solicitado una licencia de habitabilidad para este lugar que estaba en trámite.











