El expresidente sostiene que el mundo es más seguro con Trump al frente de la Casa Blanca
No quiso contestar José María Aznar, ni al inicio ni al final de una charla esta mañana organizada por FAES, a los periodistas que le preguntaron si lo que está ocurriendo en Gaza es un genocidio, y no tuvo mucha más suerte el moderador elegido por la fundación que preside, Tunku Varadarajan, del Wall Street Journal, cuando le pidió opinión sobre el creciente rechazo europeo, no solo en Madrid sino en otras capitales del continente, a la ofensiva de Benjamin Netanyahu en Palestina. Evitó el expresidente del Gobierno, como lo hace el partido que dirigió durante 14 años, el PP, la palabra “genocidio”, y optó por un genérico “lo que está haciendo Israel”, pero sí aventuró que si dicho país “pierde la batalla” y Putin gana en Ucrania, el mundo se pondría “al borde de una derrota total”. Aznar planteó que el Gobierno español debería hacer un “análisis estratégico de lo que le conviene al país”, y al tiempo, aseguró que el presidente, Pedro Sánchez, no se ha plantado ante Israel por principios, sino por tacticismo político. ”¿Es que le importan mucho los palestinos? No, lo que le importa es estar un día más aquí porque lo que tiene son problemas de corrupción”. Alineado con el argumentario del PP - en la charla estaban presentes el secretario general, Miguel Tellado; el vicesecretario de Hacienda, Juan Bravo, y la diputada Cayetana Álvarez de Toledo-, el expresidente se apunta a la teoría de que la postura del Ejecutivo frente a Netanyahu es, en realidad, una “cortina de humo”. Una comisión independiente nombrada por la ONU acaba de acusar a Irael de genocidio en Gaza, al considerar que su actual ofensiva, que ha causado casi 65.000 muertos en algo menos de dos años, tiene como objetivo “destruir a los palestinos de la Franja como grupo”.






