Aunque pueda parecer demasiado pronto y casi imposible de creer, hay personas que, en algún momento antes de cumplir 30 años, empiezan a tener sus primeras canas. Con el paso del tiempo, el pelo, al igual que la piel, empieza a cambiar y las canas no son el peor de los síntomas; también, poco a poco, el cabello va perdiendo fuerza, se empieza a caer y se ensucia con más facilidad. No hay nada raro en ello, es parte del ciclo de la vida, pero, por suerte, hay un montón de champús anticaída, productos y tratamientos que puedes usar para mantener tu pelo con el mejor aspecto. Entre tantos productos que prometen “milagros”, se abren hueco sencillos aceites naturales que, sin grandes fórmulas ni mucha combinación de productos, generan un efecto alucinante.
El aceite de amla es un aceite vegetal tradicional que se aplica directamente en el pelo. Lo puedes usar solo o combinado con otros aceites, como el aceite de coco o el de romero, para conseguir un pelo fuerte, natural y brillante.
Si ya te están saliendo algunas canas, probablemente ya te lo han dicho: “Eso es que no se te va a caer el pelo”. Pero también es cierto que, aunque para muchos eso es una buena noticia, tampoco quieren perder el color natural de su pelo, especialmente si todavía no se ha llegado a cierta edad. El aceite de amla estimula la producción de melanina, un pigmento natural del cabello, que puede ser muy útil para ralentizar el ritmo al que salen nuevas canas. No es un tinte, ni mucho menos un tinte: solo estimula que tu pelo mantenga su color natural durante más tiempo.






