Larry Ellison, el veterano cofundador de Oracle, tecnológica estadounidense que ya se asoma al selecto club del billón de dólares de capitalización bursátil gracias a su revalorización anual por encima del 100%, asaltó este miércoles el trono de hombre más rico del mundo, en manos de Elon Musk en los últimos meses. Su fortuna, al mar...

gen de propiedades como una isla, mansiones, yates de colosales dimensiones, restaurantes o clubs deportivos, está basada de forma mayoritaria en su participación en Oracle, que asciende al 41% del capital. Un porcentaje que le convierte en el principal accionista y que muy pocos magnates tecnológicos mantienen en las empresas que fundaron.

De todas formas, no siempre fue así. En 2014, año en el que Ellison dejó el cargo de consejero delegado para convertirse en responsable de tecnología (además de mantener la presidencia del consejo de administración), tenía un 22% del capital de Oracle, prácticamente la mitad de la participación que posee actualmente.

El avance, tal y como han explicado medios financieros estadounidenses, ha sido consecuencia de la estrategia de recompras de acciones aplicada por la propia Oracle. Desde 2011, la compañía tecnológica ha destinado más de 142.000 millones de dólares a esta vía de retribución a los accionistas, que contribuye a cuidar la cotización del precio de los títulos en Bolsa y a incrementar el beneficio por acción. En los últimos trimestres, eso sí, la firma ha frenado estas compras y, en el último trimestre, destinó 95 millones a estas partidas.