La revolución que experimenta el baloncesto finlandés no puede entenderse sin la figura de Lauri Markkanen, la primera estrella de la NBA del país. A sus 29 años, el jugador de los Utah Jazz está firmando el mejor torneo internacional de su vida, el segundo máximo anotador de la cita con promedios de 24,7 puntos, 7,...
9 rebotes y 2,6 asistencias en siete encuentros disputados. El ala-pívot de Vantaa, localidad situada en el área metropolitana de Helsinki, es la principal cabeza visible del gran paso adelante de la manada de lobos, como se conoce popularmente a una selección que ha alcanzado por primera vez las semifinales del Eurobasket. El reto ante Alemania este viernes (16.00 horas, Courtside 1891, DAZN), vigente campeona del mundo y probablemente el equipo más completo del continente, será mayúsculo para un combinado que no ha parado de crecer desde el debut de su líder en la edición de 2017.
Aunque fue All Star en 2023, Markkanen sigue siendo una estrella poco celebrada en Estados Unidos. Con los Jazz, además, acumula tres años de balance negativo en la tabla, este último terminando como colistas con 17 triunfos y 65 derrotas. La selección, para él, es un refugio competitivo donde poder soñar a lo grande. Contra Gran Bretaña, en la fase de grupos, registró el tope anotador del torneo con 43 puntos, por delante incluso de Luka Doncic. Su actuación contra Serbia, 29 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias y 4 robos en octavos de final para eliminar a una de las grandes favoritas fue la más valorada. “Veníamos de unos días difíciles, pero esto demuestra nuestro espíritu colectivo y nuestra capacidad para sobreponernos”, destacaba el astro finlandés. Se refería al último partido de la primera fase. Alemania les había metido una paliza de 30 puntos (61-91) ante su público, en un día aciago desde la línea de tres.







