Begoña Gómez se ha desvinculado este miércoles del delito de malversación de caudales públicos, el quinto delito que le acusa el juez Juan Carlos Peinado desde que instruye la causa en el juzgado número 41 de Plaza de Castilla de Madrid tras una denuncia de Vox en abril de 2024. Según fuentes judiciales, la esposa del presidente Pedro Sánchez ha asegurado al magistrado que alguna vez pidió a su asesora en la Moncloa que “transmitiera algún mensaje” de ella como “favor” porque era su amiga.

La tesis del juez Peinado es que la asesora de Gómez en el palacio presidencial, Cristina Álvarez, habría malversado caudales públicos porque ha enviado correos electrónicos en nombre de Gómez que no tienen nada de que ver con la función de la esposa del presidente en la Moncloa, sino con su trabajo en la Universidad Complutense, donde hasta el pasado año dirigía dos másteres y una cátedra.

Gómez ha llegado a los juzgados quince minutos antes de su declaración. Ha entrado por el garaje por seguridad y solo ha contestado a las preguntas de su abogado, Antonio Camacho. Camacho, además de letrado, fue ministro del Interior durante unos meses en 2011, con el socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

Las mismas fuentes aseguran que la declaración de Gómez en el juzgado ha durado apenas tres minutos y que solo ha respondido a unas “tres o cuatro” cuestiones de Camacho, su letrado. La esposa del presidente Sánchez ha dicho ante Peinado que eligió a Cristina Álvarez como asesora en el palacio de la Moncloa porque al llegar le dijeron que tenía que designar a alguien como asistente, una decisión y un cargo que también habían tomado las anteriores esposas de los presidentes del Gobierno.