Luka Modric saluda a los aficionados en Milán. EFE/EPA/Matteo Corner

Tomás Frutos |

Roma (EFE).- Con seis Ligas de Campeones bajo un brazo y un Balón de Oro en el otro, pero sobre todo con el reconocimiento mundial a la altura de leyenda, el croata Luka Modric cumple este 9 de septiembre 40 años todavía con gasolina de sobra para liderar la reconstrucción del Milan, mientras mira a los ojos al Mundial 2026.

El excapitán del Real Madrid cambia de versión, se actualiza como un sistema operativo. Pasa ahora a la 40.0 de una carrera intachable que persigue encumbrar aún más con un año como ‘rossonero’, reto de envergadura incluso para el jugador más laureado de la historia del club de Chamartín, al que llegó con 26 años y en el que formó el mejor centro del campo de su historia junto a Toni Kroos y Carlos Henrique Casemiro.

Alzó 27 títulos en 13 temporadas que le elevaron a lo más alto del Santiago Bernabéu, donde se convirtió en eterno para el madridismo, sentimiento representado en las lágrimas de Florentino Pérez en su despedida. Un golpeo de exterior irrepetible, un compromiso y profesionalidad a la altura de unos pocos.