Cuando en el minuto 43 del partido entre Turquía y España, Nico Williams se sentó en el suelo con gesto dolorido y pidió el cambio a Luis De la Fuente, a los seguidores del Athletic se les aparecieron los demonios de la temporada anterior, cuando el delantero de su equipo se perdió el último tramo de la temporada después de caer lesionado en la

inal.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/deportes/futbol/2025-05-01/el-manchester-united-aleja-al-athletic-de-la-final.html" data-link-track-dtm=""> semifinal de la Liga Europa en San Mamés frente al Manchester United. No pudo jugar la vuelta y solo regresó para la última fecha liguera, cuando su equipo ya tenía amarrada la clasificación para la Champions.

Es la cuarta vez que Nico regresa lesionado de una convocatoria con la selección, así que resulta comprensible que cada vez que el pequeño de la saga Williams acude a la llamada de De la Fuente, se instale la preocupación en la parroquia del Athletic, que se empieza a acostumbrar a disfrutar de sus carreras y sus regates de forma intermitente. Desde que debutó con la camiseta rojiblanca en la temporada 2021-22, el delantero ha sufrido 19 lesiones de todo tipo y ha permanecido 176 días de baja. Lo más preocupante es que las fechas en el dique seco han ido creciendo desde los 29 del primer año o los 25 del segundo a los 55 en los que no pudo jugar en la 2023-24 a los 67 en la campaña anterior.