Se ha marchado como vivió, sin hacer demasiado ruido. El discreto Rick Davies, la antiestrella del rock, cofundador, cantante y compositor de la banda inglesa Supertramp, ha muerto a los 81 años en su casa de Long Island (Nueva York) “después de una larga enfermedad”, según ha comunicado la propia banda. Davies fue el líder de Supertramp junto a Roger Hodgson. El grupo obtuvo su mayor cota de éxito con el disco Breakfast in America, de 1979.

A Davies le diagnosticaron un cáncer en 2015 y desde entonces casi cesó su actividad con Supertramp, aunque, una vez superada la fase agresiva de la enfermedad, le gustaba actuar en pequeños clubes cerca de su residencia, donde tocaba el piano y cantaba temas de rhythm & blues, su pasión. A pesar de que los temas más comerciales del grupo los componía y cantaba Hodgson (Give a Little Bit, The Logical Song, Dreamer), algunas canciones de Davies también sonaron en las radios con insistencia, como Goodbye Stranger, Take the Long Way Home o Bloody Well Right.

Nacido en Swindon (Reino Unido) en 1944, Davies se interesó por la música desde muy joven. Primero se formó como baterista y luego como teclista. En 1969 publicó un anuncio buscando músicos para unirse a su nueva banda, a la que Hodgson respondió. Tras un breve periodo actuando como Daddy, el grupo cambió su nombre a Supertramp. El grupo siempre esgrimió una biografía atípica ya desde sus inicios. Davies obtuvo el respaldo económico de un adinerado holandés, Stanley August Miesegaes (amigablemente llamado Sam), que se enamoró de la música del teclista.