Carlo Acutis se convertirá este domingo en el primer santo de la generación milenial. El papa León XIV incluirá en el santoral, con una ceremonia solemne en la plaza de San Pedro, a este joven italiano que falleció en 2006, con 15 años, a causa de una leucemia repentina, muy agresiva, que le causó la muerte en pocos días.

El camino de canonización que culmina este domingo, con la plena inscripción de Acutis en el Libro de los Santos de la Iglesia católica, ha revolucionado y rejuvenecido el concepto de santificación y ha inaugurado una nueva era en la adoración de ídolos católicos. Su historia, que es la de un muchacho que adoraba la informática, la comunicación, el deporte, la naturaleza y las redes sociales, donde divulgaba el Evangelio, ha dado la vuelta al mundo.

En los últimos tiempos el culto a Carlo Acutis ha crecido considerablemente, incluso antes de ser proclamado santo oficialmente. El año pasado, cerca de un millón de personas visitaron Asís para ver el lugar donde está enterrado. En varias plataformas de internet se han puesto a la venta algunas de sus supuestas reliquias, entre ellas un mechón de pelo vendido por más de 2.000 euros. La Fiscalía está incluso investigando el caso, para esclarecer si esas presuntas reliquias son auténticas. En todo caso, aunque lo fueran, el derecho canónico prohíbe expresamente su comercialización.