Mikel Oyarzabal marca el 0-1 ante Bulgaria en Sofía. EFE/EPA/Vassil Doney
Redacción deportes (EFE).- España demostró en su primera visita a Bulgaria la enorme distancia entre ambas selecciones, en un firme primer paso hacia el Mundial 2026 con un partido sentenciado en el primer acto, con los goles de Oyarzabal, Cucurella y Mikel Merino, siempre al ritmo de Lamine Yamal y con espacio para la reaparición de dos referentes como Dani Carvajal y Rodri.
La imagen con la que una selección de las que será catalogada de favorita al trono mundial debe iniciar una fase de clasificación, la exhibió España en Sofía. Sin relajación ni autocomplaciencia. Con poderío pese a ser la primera fecha de la temporada, con los jugadores aún buscando un buen tono físico. Tan superiores al rival que dejaron todo visto para la sentencia al descanso. Ni el ambiente de un estadio, el Vasil Levski, lleno, impulsó a Bulgaria a rememorar tiempos enterrados.
Su presente está a años luz de su época dorada. En contraste con España. Cada vez más cerca de mejor generación. Ganadora de la Eurocopa y con el Mundial en el objetivo para consagrar a unos futbolistas que muestran hambre de éxito ante cualquier rival.
De inicio sentenciaron a Bulgaria. En apenas cinco minutos. Con el pase de calidad filtrado entre líneas al desmarque de Oyarzabal y la definición del 9.









