No fue la gala de siempre, la que esperábamos. Esa que centra los focos en los saltos de los concursantes desde el helicóptero, tienen lugar las primeras pruebas y nominaciones y así durante cuatro horas, mientras quien conduce la gala sostiene el ritmo con sus comentarios. Esta vez hubo que reinventarlo todo y en directo —como apareció el reinventado y hecho

n-muchos-de-izquierda.html" data-link-track-dtm="">a sí mismo Jorge Javier Vázquez—, porque justo el día del estreno de la segunda edición de Supervivientes All Stars en Telecinco, la comunidad garífuna de Honduras protestó ante las autoridades locales de Cayos Cochinos, y tocó improvisar.

“Hoy, atención, teníamos preparado un espectacular juego de barro y la temida noria infernal. Desgraciadamente, y por motivos completamente ajenos a nosotros, nos vemos obligados a alterar el programa que teníamos previsto. Debido a un problema de una de las comunidades autóctonas con las autoridades locales, nuestra playa de juegos se ha visto alterada", dijo Vázquez nada más arrancar la gala. “Por supuesto, respetamos su derecho a expresarse de la manera que consideren”, añadió. Aunque nada más arrancar la gala, de lo que hablaban las redes sociales era de su nuevo aspecto.