Pocos apellidos evocan tanto a la moda o a Italia como el de Armani. El multimillonario diseñador y empresario ha muerto este jueves a la edad de 91 años, según confirmó el Grupo Armani a través de un comunicado. Armani alcanzó en vida las mieles del éxito en la moda internacional y, con su fallecimiento, deja como legado un auténtico imperio empresarial.

Lo que comenzó como una modesta firma de diseño de moda en el norte de Italia, terminó convirtiéndose en una compañía que en su catálogo de servicios y productos incluye hoteles, discotecas, maquillaje, perfumes, restaurantes, muebles, dulces y flores.

El grupo de moda no ha sido inmune a la crisis del lujo que ha afectado a otras grandes fortunas del sector, como la de Bernard Arnault, propietario mayoritario de LVMH, y de la familia Pinault, de Kering. De acuerdo con los últimos resultados disponibles del Grupo Armani, en el año 2024 la compañía obtuvo unos ingresos de 2.300 millones de euros, un 5% menos. Su beneficio antes de impuestos fue de 74,5 millones de euros, con una caída del 66% respecto al 2023 que daba cuenta del desafiante entorno que afronta en los últimos tiempos la moda en general y el lujo en particular, con el telón de fondo de la incertidumbre macroeconómica y la desaceleración de la demanda en China.