El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha visto obligado a volver a Madrid después de haber iniciado su viaje a París para una cumbre sobre Ucrania por una avería en el avión oficial. El presidente participará en el acto por videoconferencia. Los aviones oficiales que usan tanto el presidente como el jefe del Estado y los ministros son muy antiguos y en diversas ocasiones han tenido averías que han hecho pensar en una renovación, pero el coste y la polémica política que traería una decisión así han ido retrasando esa decisión.
Sánchez iba a asistir a la reunión de la llamada Coalición de Voluntarios, el grupo de países aliados de Ucrania. El objetivo de la cita, a la que asistirá Volodimir Zelenski y que presidirán el francés Emmanuel Macron, y en la que también estará el primer ministro británico, Keir Starmer —con el que el presidente del Gobierno se vio el miércoles en Londres—, será hacer un balance sobre las garantías de seguridad para Kiev tras el incremento de las hostilidades de Rusia de las últimas semanas. En el encuentro se prevé también que se debata cómo aumentar la presión sobre Moscú. El Gobierno trata de minimizar el contratiempo que supone la avería del avión oficial, detectada en pleno vuelo, y señala que otros líderes como Starmer o el propio Donald Trump también van a participar por videoconferencia.






