Cuando llega el frío (y sobre todo la humedad), tender una lavadora y que se seque la ropa puede convertirse en tarea imposible. En mi caso, aunque tengo terraza, no le da el sol durante todo el día en invierno, y tarda muchísimo; de hecho, muchas veces termino tendiendo dentro de casa, y eso termina generando olor a humedad. Y ha sido así hasta que comencé a utilizar una lavasecadora; una solución ideal para los que no tienen espacio para colocar una lavadora y una secadora independientes.

Su instalación es muy sencilla (igual que la de una lavadora) y, como muestran los modelos seleccionados para esta comparativa, no es necesario hacer una gran inversión para tener resultados aceptables: pueden encontrarse desde unos 350 euros.

En casa llevamos utilizando uno de estos modelos algo más de cinco años y, aunque la función de secado no es tan potente ni rápida como la de las secadoras dedicadas, nos ayuda muchísimo con la colada.

Siendo una familia de cuatro personas, en invierno tenemos que poner lavadoras a diario por lo que, pensando en los hogares que estén en esta misma situación, para esta comparativa he seleccionado cuatro modelos de lavasecadora con 10 Kg de capacidad de lavado (y 6 o 7 Kg de secado), y una velocidad de centrifugado de un mínimo de 1.400 revoluciones. Además, se caracterizan por su precio ajustado, estando entre los modelos más económicos de entre el catálogo de los fabricantes.