Los datos acumulados por una sonda estadounidense que dejó de funcionar hace tres años acaban de desvelar la existencia de una esfera de metal de 1.200 kilómetros de diámetro en las entrañas de Marte. Según sus descubridores se trata del núcleo sólido del planeta, un hallazgo que contradice lo que se sabía hasta ahora del mundo vecino a la Tierra. La propuesta aumenta el enigma de por qué Marte, que fue un planeta azul con océanos, ríos y posibles formas de vida, dio un giro repentino que lo convirtió en un desierto donde la radiación aniquilaría cualquier forma de vida en su superficie.

La sonda estadounidense Insight tiene el honor de haber llevado el primer sismógrafo a otro planeta. Esta misión de la NASA comenzó a operar en 2018 captando temblores del terreno, los llamados maremotos. En 2022, tras haber registrado más de 1.000 sismos, el polvo levantado por las frecuentes tormentas de arena inutilizó sus paneles solares y acabó con la vida útil de nave que, sin embargo, consiguió aclarar por primera vez la estructura interna del planeta.

Según los datos de Insight, a pesar de que Marte es un planeta rocoso como la Tierra se diferencia de esta en que no tiene un núcleo sólido, sino líquido, hecho principalmente de hierro fundido. Pero este miércoles, un equipo de científicos de China y Estados Unidos presenta una revisión de 23 terremotos registrados por la nave en el planeta rojo. Los investigadores se han centrado en este grupo de temblores porque algunas de sus ondas atravesaron el planeta de parte a parte, mientras otras rebotaron más o menos a mitad de camino.