Picar la carne, la fruta o la verdura forma parte del día a día en una cocina. Y aunque todos estos alimentos los podemos encontrar listos y picados en los supermercados, lo cierto es que si se hace en el momento saben mucho mejor. Para picarlos hay muchas opciones, pero una de las más rápidas y eficaces es utilizar las picadoras eléctricas. En caso de contar con cocinas pequeñas, existe otra opción, las minipicadoras, que ocupan muy poco espacio y se pueden transportar a cualquier sitio sin problemas.

Las minipicadoras eléctricas seleccionadas para esta comparativa comparten algo en común: son compactas, tienen una potencia suficiente para el uso doméstico (entre 200 y 500 W) y cuentan con una capacidad máxima de 600 mililitros. Resultan muy útiles en hogares como en el mío, donde somos dos personas y se preparan pequeñas cantidades de comida. A veces, cocinamos de más, sobre todo purés o salsas para acompañar platos principales, y contar con una herramienta que ayude a ajustar mejor las porciones supone una gran ventaja.

Como en casa solemos preparar verdura a diario, durante un mes he estado utilizando estas minipicadoras para comprobar lo útiles que resultan a la hora de cortar, triturar o picar justo cuando lo necesitas, sin tener que ensuciar una batidora grande. Además, también las he utilizado para preparar platos que contenían otros ingredientes habituales como frutos secos o quesos blandos. Con algunos modelos, incluso, piqué carne cruda o trituré hielo. A la hora de evaluar los modelos, tuve en cuenta en los siguientes criterios: