Nada como el glamur que destila el festival de cine de Venecia para estrenar un nuevo amor. En el caso de la pareja formada por la modelo Kaia Gerber, de 23 años, y el actor Lewis Pullman, de 32, el rumor de una relación les perseguía desde el mismo día de su llegada a la ciudad italiana, cuando fueron fotografiados llegando a su hotel, e incluso desde mucho antes, como en un viaje del pasado mes de julio en el que también se les vio juntos.
Premeditado o no, lo cierto es que Gerber y Pullman han elegido el sol veneciano para hacer pública una relación que podría haber comenzado poco después de la ruptura de la modelo con el intérprete Austin Butler, con quien estuvo tres años y de quien, según el medio estadounidense TMZ, se separó a finales de 2024. En la cita italiana con el cine se les ha visto cómplices, cariñosos y paseando de la mano, mostrando al mundo que los rumores eran ciertos, pero que ellos elegirían los tiempos.
Su aparición en la 82ª edición del Festival de Cine de Venecia se debe a los compromisos profesionales de Pullman, que ha presentado The Testament of Ann Lee, la nueva película de la directora noruega Mona Fastvold en la que además trabaja Amanda Seyfried, también presente en Venecia. El actor es hijo del intérprete Bill Pullman, famoso, entre otros títulos, por ponerle ojitos a Sandra Bullock en el éxito de los noventa Mientras dormías. Precisamente, Pullman se estrenó en el cine junto a su padre, en concreto en 2017, en la película La balada de Lefty Brown. Antes de la cinta que acaba de presentar en Venecia, formó parte, junto a Florence Pugh, del elenco de Thunderbolts, una superproducción de Marvel que reúne, tirando de autoparodia, a una serie de superhéroes de segunda traumatizados.











